Ven, Sígueme de Central de las Escrituras

Este espacio ha sido creado para ayudarte a ti a aprender acerca de Jesucristo al estudiar Ven, Sígueme.

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Episodes

Tuesday Dec 05, 2023

¿Ha intentado alguna vez expresarle a otra persona lo que ha sentido durante una experiencia espiritual poderosa? El lenguaje cotidiano puede resultar insuficiente para describir los sentimientos y las impresiones espirituales. Quizás sea esta una de las razones por las que Juan empleó tantas imágenes y tanto simbolismo para describir su majestuosa revelación. Podría haber dicho simplemente que había visto a Jesucristo, pero para ayudarnos a entender su experiencia, describió al Salvador empleando expresiones tales como: “sus ojos [eran] como llama de fuego”, “de su boca salía una espada aguda de dos filos” y “su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza” (Apocalipsis 1:14–16). A medida que lea el libro de Apocalipsis, trate de descubrir los mensajes que Juan quería que usted aprendiera y sintiera, aun cuando no entienda el significado de cada símbolo. ¿Por qué habrá comparado las congregaciones de la Iglesia con candeleros, a Satanás con un dragón y a Jesucristo con un cordero? En definitiva, usted no tiene que entender cada símbolo del Apocalipsis para comprender sus importantes temas recurrentes, así como su tema principal más prominente: Jesucristo y Sus seguidores triunfarán sobre los reinos de los hombres y de Satanás.

Monday Nov 27, 2023

Cuando Juan y Judas escribieron sus epístolas, ya había doctrina corrompida que había comenzado a llevar a muchos santos a la apostasía. Algunos falsos maestros incluso cuestionaban si Jesucristo realmente se había aparecido “en carne” (véanse, por ejemplo, 1 Juan 4:1–3; 2 Juan 1:7). ¿Qué podría hacer un líder de la Iglesia en tal situación? El apóstol Juan respondió dando su testimonio personal del Salvador: “Hermanos, este es el testimonio que damos de lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida” (Traducción de José Smith, 1 Juan 1:1, [en nota a al pie de página de 1 Juan 1:1]). Y luego Juan enseñó sobre el amor: el amor de Dios por nosotros y el amor que nosotros debemos tener por Él y por todos Sus hijos. Después de todo, Juan fue testigo de ello también; él había experimentado en persona el amor del Salvador (véanse Juan 13:23; 20:2), y quería que los santos sintieran ese mismo amor. El testimonio y las enseñanzas de Juan sobre el amor son igual de necesarios hoy en día, cuando la fe en Jesucristo se cuestiona y las falsas enseñanzas abundan. Leer las epístolas de Juan puede ayudarnos a afrontar las adversidades actuales con valor, pues “[e]n el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:18).

Monday Nov 06, 2023

A veces, hasta los santos fieles sufren “vituperios y tribulaciones” que les pueden hacer perder su confianza (véase Hebreos 10:32–38). Pablo se enteró de que los judíos convertidos al cristianismo experimentaban graves persecuciones a causa de su nueva religión. Para alentarlos a permanecer fieles a sus testimonios, les recordó la larga tradición de creyentes fieles de su propia historia: Abel, Enoc, Noé, Abraham, Sara, José, Moisés: una “nube de testigos” de que las promesas de Dios son reales y que vale la pena esperar por ellas (Hebreos 11; 12:1); dicha tradición también le pertenece a usted. Ese legado de fe lo comparten todos los que tienen “puestos los ojos en Jesús [como] el autor y consumador de la fe” (véase Hebreos 12:2). Gracias a Él, cada vez que la adversidad nos hace querer “v[olver] atrás”, podemos, más bien, “acer[carnos] con corazón sincero, en plena certidumbre de fe” (véase Hebreos 10:22, 38). Para nosotros, así como para los santos de la antigüedad, Jesucristo es nuestro “sumo sacerdote de las cosas buenas por venir” (Hebreos 9:11).

Monday Oct 30, 2023

Cada uno de nosotros tiene que renunciar a algo a fin de aceptar el evangelio de Jesucristo: malos hábitos, creencias incorrectas, amistades malsanas u otras cosas. Para los gentiles de la iglesia cristiana primitiva, la conversión a menudo significaba abandonar los dioses falsos. Sin embargo, para los hebreos (los judíos), la conversión resultaba si no más difícil, acaso un poco más complicada. Después de todo, las creencias y tradiciones que tanto valoraban estaban fundadas en la adoración del Dios verdadero y en las enseñanzas de Sus profetas, que se remontaban miles de años en el tiempo. Sin embargo, los apóstoles enseñaban que la ley de Moisés se había cumplido en Jesucristo y que una ley superior era ahora la norma para los creyentes. ¿Significaría entonces que para aceptar el cristianismo los hebreos debían renunciar a sus antiguas creencias y a su historia? La epístola a los hebreos buscaba aclarar esos interrogantes enseñando que la ley de Moisés, los profetas y las ordenanzas eran importantes, pero que Jesucristo era superior (véanse Hebreos 1:1–4; 3:1–6; 7:23–28). De hecho, todas esas cosas señalan hacia Cristo y testifican de Él como el hijo de Dios y el Mesías prometido que los judíos habían estado aguardando.

Sunday Oct 22, 2023

Ven, Sígueme con Pepe Valle | 1 y 2 Timoteo; Tito; Filemón | Sé ejemplo de los creyentes.

Monday Oct 16, 2023

En Tesalónica, Pablo y Silas fueron acusados de “alborota[r] el mundo” (Hechos 17:6). Su predicación hizo enojar a ciertos líderes de entre los judíos, y dichos líderes incitaron alborotos entre el pueblo (véase Hechos 17:1–10). Como resultado, se aconsejó a Pablo y Silas que saliesen de Tesalónica. A Pablo le preocupaban los nuevos conversos tesalonicenses y la persecución que afrontaban, pero no pudo volver a visitarles. Les escribió: “… no pudiendo soportar más, he enviado para informarme de vuestra fe”. Como respuesta, Timoteo, quien ayudaba a Pablo y había estado sirviendo en Tesalónica, “nos dio buenas nuevas de vuestra fe y amor” (1 Tesalonicenses 3:5–6). De hecho, los santos tesalonicenses eran conocidos como ejemplo “a todos los que han creído” (1 Tesalonicenses 1:7), y las novedades sobre su fe se esparcieron por otras ciudades. Imagine el gozo y el alivio de Pablo al enterarse de que su obra entre ellos “no fue en vano” (1 Tesalonicenses 2:1). Pablo sabía que la fidelidad pasada no era suficiente para la supervivencia espiritual en el futuro, y temía la influencia de falsos maestros entre los santos (véase 2 Tesalonicenses 2:2–3). Su mensaje a ellos y a nosotros es que continuemos “complet[ando] lo que falta a [n]uestra fe” y “que abund[emos] en [amor] más y más” (véanse 1 Tesalonicenses 3:10; 4:10).

Monday Oct 09, 2023

Pablo escribió sus epístolas a los filipenses y a los colosenses mientras se hallaba en la cárcel en Roma. Sin embargo, estas cartas no reflejan el tono que uno podría esperar de alguien que está prisionero. Pablo habló más acerca del gozo, del regocijo y de la gratitud que de aflicciones y problemas. Él dijo: “… Cristo es anunciado; y en esto me regocijo, y aún me regocijaré” (Filipenses 1:18). “Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante, en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando […] la firmeza de vuestra fe en Cristo” (Colosenses 2:5). Ciertamente, “la paz de Dios” que Pablo experimentó en sus difíciles circunstancias “sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7), y era una realidad, a pesar de todo. En nuestras pruebas, podemos sentir esa misma paz y “[r]egocija[rnos] en el Señor siempre” (Filipenses 4:4). Al igual que Pablo, podemos confiar completamente en Cristo “en quien tenemos redención” (Colosenses 1:14). Tal como Pablo, podemos decir: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13; véase también Colosenses 1:11).

Monday Oct 02, 2023

Cuando el Evangelio comenzó a extenderse por Éfeso, causó “un alboroto no pequeño” (Hechos 19:23) entre los efesios. Los artesanos locales que fabricaban santuarios para una diosa pagana vieron en el cristianismo una amenaza para su medio de vida, y rápidamente “se llenaron de ira […] y la ciudad se llenó de confusión” (véase Hechos 19:27–29). Imagínese ser un nuevo converso al Evangelio en esas circunstancias. Muchos efesios aceptaron y vivieron el Evangelio en medio de ese “tumulto” (Hechos 19:40), y Pablo les aseguró que “Cristo […] es nuestra paz” (Efesios 2:13–14). Esas palabras, junto con su invitación a dejar “toda amargura, y enojo, e ira, y gritos, y maledicencia” (Efesios 4:31) parecen tan pertinentes y reconfortantes ahora como lo fue en ese entonces. Para los efesios, así como para cada uno de nosotros, la fortaleza para afrontar la adversidad se encuentra “en el Señor, y en la fuerza de su poder” (Efesios 6:10–13).

Monday Sep 25, 2023

El evangelio de Jesucristo ofrece la liberación del cautiverio espiritual. Sin embargo, en ocasiones hay personas que, tras experimentar la libertad del Evangelio, se apartan de él y se “qu[ieren] volver a esclavizar” (Gálatas 4:9). Esto es lo que estaban haciendo algunos santos de Gálatas: alejarse de la libertad que Cristo les había ofrecido (véase Gálatas 1:6). La epístola de Pablo a los gálatas fue, entonces, un llamado urgente a regresar a “la libertad con que Cristo nos hizo libres” (Gálatas 5:1). Nosotros también necesitamos escuchar y obedecer este llamado porque, aun cuando las circunstancias cambian, la lucha entre la libertad y el cautiverio es constante. Tal como enseñó Pablo, no es suficiente que “a libertad [seamos] llamados” (Gálatas 5:13); debemos, además, “[permanecer] firmes” en ella (Gálatas 5:1), confiando en Cristo.

Sunday Sep 24, 2023

¿Qué haría si se enterara de que una congregación de santos en otro lugar estuviera sufriendo por la pobreza? Esa fue la situación que describió Pablo a los santos de Corinto en 2 Corintios 8–9. Esperaba persuadir a los santos de Corinto a que donaran algo de su abundancia a los santos necesitados, pero, más allá del pedido de donativos, las palabras de Pablo también contienen verdades profundas acerca del acto de dar: “Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7). En la actualidad, aún hay santos en todo el mundo que necesitan ayuda. A veces, lo único que podemos hacer por ellos es ayunar y donar ofrendas de ayuno. En otros casos, nuestra dádiva puede ser más directa y personal. Independientemente de cómo hagamos nuestros sacrificios, merece la pena examinar nuestras motivaciones al dar. ¿Son nuestros sacrificios expresiones de amor? Después de todo, el amor es lo que hace al dador alegre.

Scripture Central

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